El pasado sábado 20 presentó uno de sus cuentos publicados en la Librería Chelén junto a un grupo de escritores invitados • Joven e impulsivo, encontró en la escritura una puerta abierta para poder ser quién es y crear el mundo como más le guste.

Juan Guinot nació el 5 de abril de 1969 en la ciudad de Mercedes. Cursó la primaria en la Escuela Nº 1 y vivió en la ciudad hasta los 17 años fecha en la cual fue a la ciudad de Buenos Aires a estudiar Administración de empresas. También estudió psicología social y realizó un Master en dirección de empresas en el IADE.
Desde muy chico quiso ser periodista y un verano realizó un curso de locución. Escribió junto a su padre el diario “El Bolsillo” que se leyó en la ciudad por diez años, trabajó en radio y escribió en el diario La Hora.
Ya recibido fue inspector de la DGI y trabajó en la empresa Arcor en marketing. En el 2001 comenzó una carrera independiente relacionada con el comercio exterior y a dar clases en dos instituciones. Gracias a ello pudo dedicarse a lo que siempre le gustó hacer: escribir. “La vida de la empresa no me daba ese tiempo, ese aire para poder sentarme a escribir”, aseguró.
De a poco fue llegando a concretar sus primeros logros. Aunque el mayor de ellos fue por fin poder dedicarse a escribir.
Siempre se aferró a la escritura, a tal manera que confesó: “Cuando hacía el master necesitaba un escape, entonces inventé un diario clandestino: ‘De Campito’. Era un diario donde me mataba de la risa y creaba historias sobre los compañeros y los profesores. Mis compañeros siempre preguntaban por el diario entonces les hacía copia y se los dejaba sobre el banco. Un día me encaró un profesor, me consultó sobre el diario pero yo no me hice cargo. Porque si era clandestino, clandestino hasta el fin”.
Desde hace un año comenzó a acompañar un ciclo llamado “Carne argentina” donde Juan se disfraza de los personajes de los que hablará durante la lectura a realizar, y difunde sus escritos.
“La idea que tenemos nosotros ahora es salir al interior a leer, crecer en esta experiencia e irnos conociendo con escritores”, comentó.
En la actualidad escribe cuentos de ciencia ficción para la revista “Mi natura” en España. Participó en un concurso y a partir de entonces le envían un listado mensual con las consignas sobre los cuales escribirá.
Y en una revista literaria que se puede encontrar en Internet llamada “No retornable” que sale cada cuatro meses en el cual en el último número presentó un capítulo sobre la historia de un “no combatiente”, una persona que quiso ir a pelear a Islas pero no lo dejaron donde figura como un libro no editado. “A mí no me da vergüenza que no esté editado. A lo mejor algún editor lo lee y le gusta. Además, me eligieron para participar porque me escucharon leer en público”, contó.
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-¿Qué te impulsó a escribir?
- Mirá, mi mamá me regaló una carpeta donde guardó las cosas que yo le escribía cuando era chico. Yo me acuerdo mucho de las redacciones de la escuela. Leía muchas historietas, entre amigos y en mi casa. Leer un libro no me daba miedo. Pero escribir fue cayendo solo y en la adolescencia los amores me llevaron a escribir poesía. Me gustaba la síntesis que te da la poesía. Pero más que nada eran descargas, un escape.
Luego, cuando trabajaba en la radio que hacíamos el programa con un grupo de chicos me gustaba mucho escribir los guiones para los sketchs que hacíamos. También me gusta hablar, tengo la necesidad de contar cosas.
- ¿Qué encontraste en la escritura?
- Yo encontré un lugar de protección muy grande. Poder crear cosas sin que te corten y poder transformar el mundo sin joder a nadie: las cosas que me molestan, lo que me disgusta, las leyes de la física; si quiero vuelo o abro una puerta hacia otro mundo. Eso me da mucha libertad y sin estímulos extra más que la imaginación. Descubrí, además, ahora de grande que la escritura me resguarda mucho más que cualquier otra actividad de exposición pública. Siendo periodista por ejemplo estás en la radio, hablas y ya no hay vuelta atrás. Está buenísimo, pero cuando necesitas pensar y elaborar algo más profundo para mí la escritura es un hallazgo. Hoy no se da eso, porque por todos lados tenés invasión de estímulos y la escritura me da ese espacio.
Lo tomé como un salvavidas y creo que va a terminar siendo mi profesión hasta el final de mi vida.
- ¿Qué tiempo le dedicas a escribir?
-Yo me levanto muy temprano para escribir. Dos o tres horas entre las 6 y las 9 y me voy a trabajar como cualquier mortal. A la noche trato de releer un poco pero también tengo mi vida normal pero dándole espacio a lo que me gusta que es escribir. Produzco mucho, y para producir hay que leer mucho también.
Mi maestro me decía que para escribir tenés que tener tres atributos: escribir mucho, leer mucho y vivir mucho. Ese es el trípode para poder dedicarte a esto.
-¿Es la primera vez que se edita material tuyo?
- Me editaron dentro de una Antología de cuentos, trabajo mío editado no tengo nada. Sí tengo publicado en Internet.
Ya van a ir saliendo. El camino es ese y la idea de compartir la lectura contando algo de lo que uno va produciendo. En realidad vos podés editar, pero yo quiero que me editen, no quiero hacerlo yo. Que alguien se fije en vos, que le guste lo que escribís.
-¿De qué se trata este cuento- homenaje a Lorusso?
- La historia se llama “Yo estuve ahí”. Trata del mito de que mucha gente dice haber visto la goleada del club Mercedes, el cinco a cero y a Bomagio. Pero hago una historia donde la mitad del pueblo dice que lo vio y la otra mitad dice que es mentira que vieron y están todos peleados. Yo quiero tomar la impronta como periodista porque el número de gente no daba y porque había visto la cantidad que fue y eran muy pocos. Aparece Lorusso como un rector, un influenciador en la gente del pueblo. Básicamente demuestro que en realidad la gente lo que vio fue lo que Lorusso contaba pero nadie se hace cargo. Después la teoría se cae cuando Lorusso muere.
Además “Yo estuve ahí”, en lo personal es decir yo estuve en Mercedes, aunque ahora no estoy más.
-¿Cuál podría decirse que es tu estilo?
-A mí me gusta mucho la ciencia ficción, lo fantástico, el humor. Por definición de tercero, de mi maestro Alberto Laiseca, dice que soy un gran creador de universos, que mi “as de espadas” no es solo crear historias que por ahí se interpretan como futurista sino de recrear situaciones donde aparece gente conocida en sitios conocidos pero con una dinámica nueva. A mí me gusta ese estilo, no es que me hago el loco. Además me remite a cuando era chico y jugaba. Eso es lo que me da mucho placer.
Siempre tienen cosas de locos, lo que me gusta porque ven distinto que los demás.
Un 90% de lo que escribo lo creo.
-¿Por qué crees que te explayas tanto en la ficción y no en otro estilo?
- Yo creo que como escritor uno hace la búsqueda de la voz que tiene cada uno como narrador. Después está bueno identificarse con un área de la escritura.
Está bueno porque tenés que estudiar y nutrirte sobre lo que elegiste, pulirlo y trabajarlo. Yo por ejemplo leo mucha ciencia ficción, porque me gustó de toda la vida, pero también leo sobre otras cosas porque tenés que estar abierto. Géneros hay un montón, pero cuando encontraste lo tuyo tenés que meterte y encontrar tu área de crecimiento. En el camino podés cambiar…
Es un compromiso muy fuerte el de la escritura y pasas mucho tiempo adentro y le restas mucho tiempo a muchas cosas. Pero son decisiones.
-¿Recibiste premios?
- Sí, varios. Sobre todo son cuentos publicados en varias revistas o en antologías como esta última. También tengo varias publicaciones en Internet y tengo mucha producción esperando a salir.
-¿Qué planes tenés para el futuro?
- Bueno, ahora en el 2009 me estaría editando una novela en España. Me gustaría seguir con los ciclos de lectura, sobre todo trabajar con chicos.
Después le voy a dar tiempo a las editoriales, porque sé que tienen una pila de libros, para poder editar alguna de mis producciones. Estoy esperando la oportunidad porque tengo muchos escritos producidos y muchos que estoy escribiendo, entre ellos cuatro novelas que ya están escritas
También estoy preparando una obra para dentro de 250 años que es dedicada a mis tataranietos donde hablo de cómo veo el futuro.
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La presentación
Se encontró con Marcela Bianco, propietaria de Chelén Libros a quien le contó de este último premio. Fue a la presentación del libro en Rosario el pasado martes 16 y el sábado 20 realizó la lectura del cuento junto a varios escritores mercedinos en la librería con varios colegas invitados.
“La lectura fue muy buena” aseguró. A la misma asistieron cerca de veinte personas y leyeron ocho escritores.
“Luego de la experiencia quedó picando en el ambiente las ganas de repetirla con otros escritores de la ciudad que quedaron interesados en participar”, aseguró.
A los 39 años, con un gran talento y gran carisma busca en el arte el modo de mejorar la vida, el mundo, la historia. “Yo creo que en la vida se está como en una película de Star Wars, o se está del lado oscuro o del lado de la fuerza. Creo que hoy en día estamos así. Yo estoy con Obi Wan Kenobi (ríe)”.






