Todo indica que el Bicentenario terminó siendo una palabra polémica merced al ¿fallido? fondo y por ende no habrá festejo. O al menos demasiado.
En la última reunión que se realizó en Mercedes se habló de seguir organizando las reuniones para organizar el festejo. O más o menos eso. Y se avanzó en pocas definiciones: habrá un desfile cívico militar.
Y por los preparativos, todo indica que será muy similar a todos los desfiles cívico militares que han protagonizado las fechas patrias. Seguramente se sumará la gala de mayo. Y aparecerán algunas ideas más.
Llama la atención que para estos encuentros no hayan convocado –y si los convocaron no hayan ido- actores de la cultura local como estudiantes del Polivalente, del Conservatorio y grupos de teatro. Parecería ser que al oficialismo no se le quiere escapar el manejo de los festejos e invita a los sectores que se han manifestado cercanos al gobierno. Hoy por hoy son reuniones en las que abundan funcionarios municipales –que ya de por sí tienen muchas cosas que hacer.
Igualmente, parecería que ya es tarde para organizar un evento diferente entendiendo a esta palabra como aquello que no es igual. En realidad todos recordamos las fiestas diferentes: si siempre el festejo de fin de año se hizo en lo de la abuela, esos festejos se pueden confundir en la memoria. Pero todos se acordarán bien patente de ese festejo en particular de fin de año que se hizo en la playa. Porqué: porque fue distinto.
El solo hecho de que hoy por hoy lo único que se tenga en claro sea la realización de un desfile cívico militar habla a las claras de porqué estamos donde estamos: CFK asumió y comenzó a hablar del pacto del Bicentenario. El slogan del oficialismo local habla del camino al bicentenario y parecería que aún no se ha comenzado a transitar.
Casualmente el día que este semanario salga a la calle, faltarán exactamente dos meses para que se cumpla el Bicentenario del Cabildo Abierto que dio lugar a la Primera Junta de Gobierno Patrio. O sea que los tiempos vuelan.
Seguramente se formará una comisión que discuta sobre la importancia de la fecha, organice conferencias y debates a los que concurrirán más o menos el mismo puñado de ciudadanos que siempre se ha manifestado ávido de este tipo de eventos.
Pero la sociedad parece perder una oportunidad para empapar de la historia rica de nuestro pueblo a las generaciones que hoy miran con desazón el deambular del país a través de eventos de diversa índole pero con un corte más popular.
Es necesario que todos se comprometan en un evento de estas características pero hace falta manifestar una verdadera voluntad de apertura.
A tal punto es claro que desde el Ejecutivo no se espera una importante participación popular, que el encuentro organizado para esta semana se realizará en el despacho del jefe comunal; un lugar que –como mucho- puede albergar un par de decenas de almas. La apertura no se logra con solo decir: ¡están todos invitados!. Hacen falta claros gestos de aperturas y –de ser necesario- ir a buscar a la gente. Solo así se logra una importante participación.






