Comunicado de prensa en el Día Internacional de la Mujer.
Para la ley eran consideradas menores de edad eternas, ya que pasaban de depender de su padre al esposo, en caso de casarse, sin solución de continuidad. En cambio, los hombres tenían derecho al voto y sus derechos como ciudadanos eran plenos desde la primera vez en que se votó en el país. Aquí vale una aclaración: no todos los hombres podían ejercer con libertad sus derechos cívicos. Recordemos que en nuestro país los mismos fueron restringidos a una minoría ilustrada que controlaba el voto de los “varones mayores de 18 años”, según conveniencia.
Esto será así, en principio hasta la llamada Ley Sáenz Peña (la cual se arrancó al poder oligárquico en base a las exigencias del partido radical luego del los levantamientos armados tratando de instalar un revolución democrática que suprimiera el fraude electoral constante con el que el partido conservador utilizaba como ficción para ganar elección tras elección), y la Reforma Electoral de 1912, y aún así se seguirá votando con restricciones hasta los gobiernos radicales (1916- 1930) de las primeras dos décadas del siglo XX. Los diferentes partidos políticos comenzaron a sumar mujeres dispuestas a pelear por lo suyo, conscientes de que ellas eran una fuerza importante dentro de la sociedad: en 1933 se crea la “Asociación de Mujeres Radicales” (de la Unión Cívica Radical); en 1946, la “Secretaría Femenina del Partido Laborista”; en 1946, la Unión Cívica Radical organiza la “Secretaría Femenina”, y en 1949, el Partido Justicialista organiza su “Rama femenina”.
Antecedentes de la participación femenina argentina en el gobierno mediante el sufragio
Las inquietas mujeres no cejaron en su lucha y lograron que poco a poco se las tuviera en cuenta. Así, en 1862 habían logrado que en San Juan se las incluyera en la votación, aunque el voto fuera calificado, en las elecciones municipales. Tuvieron que esperar hasta 1921, para que, durante el gobierno Radical, se abriera la participación: en Santa Fe se promulga una constitución que aseguraba el voto femenino a nivel municipal, aunque la participación fuera poca.
En 1927, cuando en San Juan se sanciona la nueva Constitución, estas luchadoras mujeres logran que se les reconozcan iguales derechos que a los hombres. Pero el golpe del ´30, que derroca el gobierno Hipólito Yrigoyen, anula cualquier posibilidad de reconocimiento femenino: las mujeres son eliminadas como ciudadanas del padrón electoral. Habrá que esperar hasta la llegada del gobierno de Perón (quien copia de la Unión Cívica Radical la declaración de Avellaneda redactada en el comité de dicha localidad el 4 de abril de 1945, entre cuyos puntos más relevantes esta el voto femenino, la estatización de los servicios, etc.) para que definitivamente se les reconozcan la participación electoral. (En 1951)
Pero la lucha por la igualdad de género, raza y condición social no ha terminado, hoy vemos como día a día se cometen injusticias y discriminaciones de todo tipo, en este artículo decidimos hablar de las mujeres y su lucha para conseguir el derecho a elegir quien las gobierne por que nos pareció necesario revindicar esta lucha que debe ser la de todo un pueblo. Y que debe seguir avanzando, para concluir no solo basta con el voto sino que esta igualdad debe ser en todos los aspectos de la vida.
JUVENTUD RADICAL. J. Manuel Torres – Marcos Alfonsín.






